"Hasta Luego" cuarto oscuro.
Cuando
me inicié en la fotografía a principios de los años
cincuenta, solíamos comprar película en rollos entre un
grupo de amigos, para que nos alcanzara para una lata completa de película
con el equivalente a 20 cargas, a un costo mucho menor. El problema
con cargar uno mismo la película en magazines reciclados era
que con demasiada frecuencia esta solución rayaba la película.
No importaba cuántas precauciones se tomaran para evitarlo, esas
rayas negras que corrían a lo largo de todo el rollo de película
siempre terminaban revelando su inoportuna presencia, arruinando las
imágenes en el proceso. Y no sólo eso, también
teníamos que lidiar con las inevitables entradas de luz al rollo;
además, los prácticamente inútiles contadores de
los cargadores de película nunca eran precisos por lo que se
terminaba con un número incierto de tomas disponibles por rollo.
Esto siempre nos llevaba a descubrir que el rollo se terminaba en el
peor momento posible. Olvidé mencionar que la película
que se usaba era siempre en blanco y negro.
en todo el mundo se usaba la fotografia en blanco y negro, no tanto
por alguna supuesta estética artística, sino por su menor
costo. No era sólo que la película fuera más barata,
sino que las revistas, los libros y los periódicos se producían
en blanco y negro por razones económicas. Obviamente, hacer copias
fotográficas en blanco y negro era más barato por hoja.
Los químicos y los accesorios del cuarto oscuro son más
sencillos y más fáciles de usar en comparación
con sus equivalentes para la fotografía a color.
Durante
la mayor parte de mi carrera fotografié sólo en blanco
y negro. La razón principal de ello era una consideración
de costos. Esencialmente, el color era un lujo que muy pocos podíamos
darnos. Con el paso del tiempo, el uso del color se hizo más
accesible en proporción directa a la reducción de su precio,
pero para entonces la estética de la fotografía en blanco
y negro ya se había afianzado, y uno creía que la abstracción
ofrecida por las imágenes en blanco y negro era más apropiada
para ciertos temas, que una imagen equivalente en color.
Desde siempre, se escuchan comentarios tales como "una fotografía
verdaderamente artistica es en blanco y negro".
Existía ese prejuicio, a favor de la fotografía en blanco
y negro, considerandola como la mejor, y llegado el momento de valorar
si una fotografía era artística o no, su condicion de
blanco y negro de entrada ya representaba una estética más
elevada, como arte con A mayuscula.
Resulta extraño cómo una realidad económica se
volvió el factor decisivo para considerar lo que podía
ser visto como Artistico. El hecho de que los fotógrafos estaban
utilizando el blanco y negro por necesidad y no necesariamente por elección
entre el color y el blanco y negro, rara vez ha sido discutido.
Sin embargo,
ahora con la llegada de la era digital, las cosas están cambiando
muy rápidamente. Para empezar, el costo de una imagen a color
y una en blanco y negro son lo mismo. Se están fabricando cámaras
digitales que tiene incorporada la opción (B/N o color) para
que el fotógrafo pueda elegir si la imagen es una u la otra opción.
Podemos llevar esta cuestión aún más lejos, con
programas como Photoshop una fotografía a color se puede convertir,
después de haber sido tomada, en una imagen en blanco y negro
conservando todos los niveles de color, sólo se modifica su apariencia.
Se puede imprimir digitalmente en blanco y negro, o como una imagen
a colores en escala de grises. En última instancia, todo va a
depender de las preferencias estéticas personales.
Por tanto, por primera vez, uno puede concluir que las imágenes
en blanco y negro realmente van a ser realizadas por elección
y no por una necesidad económica. Además, el fotógrafo
mantiene la opción, aún después de haber tomado
la imagen en color, de examinarla en blanco y negro y definir cuál
de las dos se ve mejor de acuerdo a sus preferencias personales.
Todavía estamos en una situación en que el uso difundido
de la cámara digital está aún por venir a juzgar
por el gran número de fotógrafos que contribuyen a las
páginas de ZoneZero cuya obra se deriva de imágenes realizadas
sobre película. Se sobre entiende que esto es un proceso gradual.
Sin embargo, eso no impide que aquellos archivos fotográficos
realizados en película tengan que imprimirse también de
manera analógica. El número de personas que digitaliza
sus imágenes tomadas con película, como un primer paso
hacia el mundo digital, es cada día mayor y está claramente
en aumento.
Sin embargo,
existen aquellos que se aferran a las impresiones en blanco y negro
realizadas sobre papel fotográfico como si se tratara de una
cuestión religiosa.
A ellos permítanme sugerirles que se den la oportunidad de ver
las impresiones en blanco y negro realizadas con una impresora de inyección
de tinta sobre los más finos papeles de algodón, que ningún
papel fotográfico ha podido igualar. Colocadas una junto a la
otra, yo les digo que las impresiones hechas con inyección a
tinta seran la mayoría. Tendrán una longevidad mayor que
las impresiones en plata sobre gelatina, habrá una mayor variedad
de papeles de donde escoger y las imágenes pueden alcanzar un
rango tonal que pondrá al papel fotográfico en aprietos,
incluso a las imágenes realizadas por los mejores impresores
tradicionales.
Además, déjenme decirles que después de casi 30
años, algunos de mis negativos están volviendo a la vida
a través de medios digitales; los tenía alzados con sus
rayones derivados de cargar la película como ya antes lo mencione
o por problemas derivados de un proceso de archivo deficiente. Algunas
imágenes realmente bellas, que para efectos practicos eran inutilizables,
han encontrado una nueva vida. Como es el caso de la fotografía
de la portada de este mes, con su alusiva leyenda: "Hasta luego".
Puedo imaginarme que vendrá un verdadero renacimiento de la fotografía
en blanco y negro, ya que se estará realizando con un verdadero
amor a su forma, y no tanto por conveniencia. Y es sabido por todos
que cuando hay amor, pueden ocurrir grandes cosas.
Pedro Meyer
Coyoacán, 10 de abril de 2001